La investigación como función sustantiva, se convierte en punto de referencia para reorientar las prácticas sociales, de forma tal que la Universidad, asume las exigencias del desarrollo social a través del dialogo de saberes con las diferentes comunidades con las cuales se pone en contacto buscando la generación y retroalimentación del conocimiento para la universidad y la Sociedad. En este sentido, la proyección social universitaria da paso al trabajo corresponsable (formación, transformación personal y social) para lograr mayores niveles de pertinencia social, lo cual supone que los procesos de docencia e investigación se entrelaza, con el fin de fortalecer los procesos de desarrollo social y comunitario.